Reglamento de Funcionamiento - RFAM y RFSTT

2   Importancia y beneficios

“El simple deseo de progresar ya representaen sí mismo un gran progreso.”
Charles Rollin (1661-1741)



Mural_RFAM

Desarrollo de un proceso para el RFAM de la municipalidad de Iriona, Colón



Entender a las municipalidades con el amplio término de “gobierno local” da una más acertada idea del nivel de responsabilidad que tienen para el bienestar de su población y desarrollo del territorio. La Ley de Municipalidades de Honduras, en su Artículo 2, caracteriza a las municipalidades como la estructura básica territorial del Estado y cause inmediato de participación ciudadana en los asuntos públicos.

A nivel municipal se encuentran de forma más directa tres de los elementos principales que conforman el Estado, la población, el territorio y el gobierno. Esto hace entender que en los gobiernos locales recae una gran responsabilidad sobre los diversos aspectos que determinan la convivencia ciudadana y el desarrollo de la sociedad en sus diferentes dimensiones.

La gestión territorial, que engloba la administración de tierras y el ordenamiento territorial, es un tema que se relaciona con los intereses más esenciales de la población, con su arraigo en la tierra. Para que la gestión territorial pueda ser eficaz, ésta debe basarse en información exacta y confiable sobre el territorio. Por esta razón, el catastro multifinalitario y la información catastral se consideran los elementos principales de la administración de tierras. Para que la información catastral sea de utilidad para los múltiples fines, ésta debe cumplir con unos criterios de calidad. Estos criterios no solamente aseguran la utilidad de la información, sino también el mantenimiento profesional de la misma, y por ende su correcta interpretación, inclusive hasta décadas o siglos después de su generación. Estos aspectos son determinantes para la sostenibilidad de la gestión del catastro multifinalitario.

Dado que un fin predominante del catastro es formar una base técnica para la seguridad de la tenencia de la tierra y su sustento legal, los criterios de calidad que deben implementarse para ello deben estar definidos con claridad y de forma inequívoca. El proceso de la producción de información catastral debe entenderse como un proceso de abstracción, que se caracteriza por la pérdida de información en cada etapa del proceso, sea por los inevitables y oportunos procesos de generalización, o por el cambio de medios de representación. Seleccionar en este proceso los parámetros necesarios para que la información resultante del mismo pueda ser correctamente interpretada, y almacenarla de forma segura y eficiente, hace la diferencia y caracteriza un catastro profesional3.

Existen tres criterios de calidad base para un catastro multifinalitario, que son la trazabilidad, la confiabilidad y la precisión comprobable de la información catastral. Estos criterios se aplican en prácticamente todos los países que tienen una larga y exitosa trayectoria, en muchos casos por siglos, en el tema de catastro. La operativización de estos criterios de calidad se realiza a través del establecimiento de una norma o reglamento de funcionamiento, como en el presente caso, que regula de forma obligatoria cada detalle de la ejecución de las actividades que se realizan dentro de los procesos definidos.

  1. La trazabilidad es un requerimiento que exige conocer el origen y el historial, la distribución y la localización a lo largo de la génesis y vida de un dato o una información, solamente basándose en la propia documentación del catastro.

    Para la aplicación del criterio de la trazabilidad en el catastro es de suma importancia que desde el origen de la información catastral, que es el levantamiento catastral en el campo, se documenten los parámetros que justifiquen su existencia y que el sistema de información, en el cual se almacena, permite de forma inequívoca y autosuficiente el rastreo de cada dato hacia su origen.

    Es por eso que la documentación del levantamiento catastral de los hechos encontrados en el campo, representada en el croquis, debe cumplir con una normativa establecida para este fin, que representa el lenguaje de los técnicos profesionales, entendidos en la materia.

  2. La confiabilidad es un requerimiento que exige asegurar que un dato específico es correcto y no equivocado. El concepto de la confiabilidad en el catastro es tan viejo como el catastro mismo, lo que se manifiesta en unos viejos dichos, que se conocen y respetan hasta hoy día, tales como

    "Una medida es ninguna medida”

    En el levantamiento catastral la confiabilidad se asegura a través de la aplicación de controles independientes y efectivos, un concepto antiguo y una buena práctica que no solamente se aplica en el medio catastral, sino prácticamente en todas las profesiones de ingeniería. Siempre se trata de confirmar un resultado por otra vía, de forma independiente, y de forma robusta, es decir efectiva, para lo cual en el ámbito de las mediciones existen diferentes métodos de implementación, entre sencillos y sofisticados.

    La confiabilidad expresa el nivel de control sobre la veracidad de la información catastral, por lo general representado por los niveles predefinidos de la probabilidad con la cual se puede asegurar que la información no contenga datos falsos por errores groseros, y para conocer la posible influencia de errores groseros no detectables en los resultados.

    La detección de errores groseros solamente puede realizarse si existe redundancia en el sistema de observaciones, es decir se requiere documentar más observaciones que las necesarias para la definición de los desconocidos.

    La aplicación de controles independientes y efectivos durante el levantamiento mismo es siempre más económico que la repetición del levantamiento catastral.

  3. La precisión comprobada es un requerimiento que exige que la precisión alcanzada durante el levantamiento catastral se puede comprobar.

    En el ámbito del catastro no consideramos como criterio de calidad a la precisión en el sentido de una alta o una baja precisión. El criterio de calidad mas bien consiste en el cumplimiento de la precisión pre-establecida y la comprobación de este hecho, independiente de su valor.

    La precisión de la información catastral describe el margen de tolerancia para la exactitud de una medida, o resultado derivado de la misma, generalmente expresada por la desviación estándar, bajo el supuesto que la totalidad de mediciones, observaciones o los resultados de los mismos se pueden caracterizar por una distribución normal.

    La precisión se comprueba con la información generada en el levantamiento mismo, aplicando métodos y normas profesionales, reglas básicas de la geodesia y agrimensura para la organización y documentación del trabajo, así como el estado y capacidad de los instrumentos utilizados.

    Es importante reconocer que el indicador de la precisión, por ejemplo la desviación estándar, solamente puede determinarse en un sistema de observaciones con redundancia, y solamente es significativo si las observaciones base para su cálculo no contengan uno o más errores groseros. En consecuencia, en el ámbito de nuestro trabajo, la determinación de la precisión, sin consideración de la confiabilidad, carece de sentido profesional. Parece innecesario señalar que la precisión sin redundancia simplemente no se puede determinar ni comprobar.

Levantamientos catastrales que no cumplen con estos estándares mínimos de calidad no pueden considerarse útiles para el mantenimiento catastral.

La aplicación de las normas se debe mejorar constantemente, razón por la cual la revisión y el seguimiento a la aplicación de la norma de forma periódica es indispensable.

Se entiende que la formulación de normas para procesos específicos y el establecimiento del RFAM deben ser congruentes con las políticas municipales y el marco legal. De esta forma las municipalidades pueden cumplir con la profesionalidad adecuada sus múltiples responsabilidades, como reducir o dilucidar conflictos, brindar atención cercana a grupos poblacionales de especial interés como los niños, jóvenes, mujeres, personas mayores y pueblos indígenas, la administración del territorio, implementar proyectos sociales y de construcción y mantenimiento de la infraestructura, brindar servicios básicos y por supuesto, gestionar sus recursos propios.

Entre los principales beneficios que se derivan de la implementación de un reglamento de funcionamiento para los gobiernos municipales y los beneficiarios de sus servicios figuran los siguientes:

--- . ---

Medida Complementaria al PROTEP (2017-2020)
asesorado por